Consecuencias del turismo de masas en la globalización económica

Economía Sol

Charla de Rodrigo Fernández Miranda el 5 de agosto de 2012 como ponente en los domingos de Economía en el el Retiro.

El turismo internacional es una actividad que viene creciendo de forma ininterrumpida desde finales de la II Guerra Mundial. Es un sector que representa aproximadamente el 12% del PIB mundial y genera 1 de cada 7 puestos de trabajo en el mundo. No obstante, se trata de una actividad que tiene importantes impactos sociales y culturales y, junto con sus actividades interdependientes, conlleva una fuerte contribución al deterioro ambiental y al cambio climático, entre otros problemas, principalmente en países del Sur.

Pocos mensajes merecen una aprobación social tan masiva independientemente de las formas de vida, la posición social o las creencias individuales como el de la bondad de visitar nuevos destinos o, como mínimo, el inalienable nuevo derecho humano a desconectar de la fatiga y el estrés del día a día lo más lejos posible de allí donde vivimos y nos ganamos el pan. Pareciera como si el turismo constituyera un auténtico oasis de paz, libertad y crecimiento personal al margen de la vorágine de un mundo afectado por incertidumbres y urgencias cada vez más extremas, desde el agigantamiento del foso económico entre el Norte y el Sur hasta el cambio climático.

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Economía Sol

Turno de preguntas en la charla de Rodrigo Fernández Miranda el 5 de agosto de 2012 como ponente en los domingos de Economía en el el Retiro.

El turismo internacional es una actividad que viene creciendo de forma ininterrumpida desde finales de la II Guerra Mundial. Es un sector que representa aproximadamente el 12% del PIB mundial y genera 1 de cada 7 puestos de trabajo en el mundo. No obstante, se trata de una actividad que tiene importantes impactos sociales y culturales y, junto con sus actividades interdependientes, conlleva una fuerte contribución al deterioro ambiental y al cambio climático, entre otros problemas, principalmente en países del Sur.

Pocos mensajes merecen una aprobación social tan masiva independientemente de las formas de vida, la posición social o las creencias individuales como el de la bondad de visitar nuevos destinos o, como mínimo, el inalienable nuevo derecho humano a desconectar de la fatiga y el estrés del día a día lo más lejos posible de allí donde vivimos y nos ganamos el pan. Pareciera como si el turismo constituyera un auténtico oasis de paz, libertad y crecimiento personal al margen de la vorágine de un mundo afectado por incertidumbres y urgencias cada vez más extremas, desde el agigantamiento del foso económico entre el Norte y el Sur hasta el cambio climático.