Especial: Siria, las dos versiones del conflicto

Por un lado…

Reportaje de la BBC sobre la Revolución Siria

BBC

+

Resumen de la Revolución Siria 2011

+

Siria desde la izquierda

José Manuel Martín Medem – Crónica Popular

¿Cuantas veces la injustificable agresión externa ha provocado la solidaridad incondicional con gobiernos apoyados por una izquierda que en sus países denunciaría por autoritarios a parecidos “nacionalistas” o, en el peor de los casos, justifica la suspensión de las libertades en supuesta defensa de la soberanía nacional?

A quienes (como Eduardo Luque en su artículo publicado en este periódico digital) asumen el relato de que “el gobierno sirio cuenta con una enorme base social que lo sostiene y ha conseguido nuclear a la oposición interna en torno al presidente Al Assad” o invocan (como escribe Stella Calloni en Question Digital) “el derecho a defenderse frente a un genocidio organizado por el terrorismo imperial”, les preguntaría cuándo denunciaron previamente la represión del régimen sirio.

En blanco o negro puede resultar más fácil la interpretación de la complejidad pero poco ayuda a proteger de la crueldad a las mayorías vulnerables que nunca han sido tenidas en cuenta por los depredadores de la intervención internacional pero tampoco por su propio gobierno.

La denuncia de la manipulación de los grandes medios de comunicación puede ser un refugio confortable para no buscar más y mejor información pero tampoco ayuda a cimentar las opiniones con el conocimiento imprescindible.

Sería absurdo negar o ocultar lo que sobre el conflicto de Siria pontifican quienes en la izquierda sólo manejan verdades absolutas (poco documentadas) e insisten en el entusiasmo por los liderazgos autoritarios.
Pero duelen sus arrebatos de solidaridad incondicional con los que tanto daño le hacen a la auténtica izquierda que necesitamos.

¿Por qué no empezamos por averiguar qué es lo mejor para defender a quienes en Siria reclaman el respeto a la vida, a la dignidad personal y a la participación democrática?

+

De la represión total al conflicto armado en Alepo

Amnistía Internacional

El ataque lanzado por las fuerzas gubernamentales contra la ciudad de Alepo es la culminación de meses de brutal represión contra las voces disidentes. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional en un nuevo informe publicado hoy.

El nuevo informe, All-Out Repression, se basa en las investigaciones de primera mano llevadas a cabo por Amnistía Internacional en la ciudad de Alepo a finales de mayo.

En él se documenta de qué manera las fuerzas de seguridad y la tristemente famosa milicia shabiha, respaldada por el gobierno, utilizan de forma habitual munición real contra manifestaciones pacíficas –con la que hieren y matan a manifestantes y transeúntes, incluidos menores–, y de qué manera persiguen a los heridos, a los médicos que los tratan y a los activistas de oposición.

“La actual ofensiva contra la ciudad de Alepo –que pone a la población civil en un peligro aún más grave– es una evolución predecible que sigue al inquietante patrón de abusos cometidos por las fuerzas de seguridad en todo el país”, ha manifestado Donatella Rovera, asesora general de Respuesta a las Crisis, que recientemente ha pasado varias semanas investigando abusos en el norte de Siria, incluido Alepo.

El nuevo informe proporciona pruebas de que se ha presionado a las familias de manifestantes y transeúntes muertos por disparos de las fuerzas de seguridad para que firmen declaraciones en las que dicen que sus seres queridos murieron a manos de “bandas terroristas armadas”.

Las manifestaciones en Alepo, la ciudad más grande de Siria y su principal centro económico, empezaron más tarde y fueron menos numerosas que en otras grandes ciudades.

A medida que, en los últimos meses, el tamaño y la frecuencia de estas protestas antigubernamentales en Alepo han ido en aumento, el aparato de seguridad del Estado ha reaccionado con la temeridad y el uso brutal de la fuerza que lo caracterizan y que, inevitablemente, se han saldado con muertes y heridas de manifestantes pacíficos.

Los detenidos han sido torturados, amenazados e intimidados sistemáticamente mientras estaban bajo custodia.

El informe detalla una amplia variedad de abusos sistemáticos y ordenados por el gobierno, como los ataques deliberados contra manifestantes pacíficos y activistas, la persecución de manifestantes heridos, el uso habitual de la tortura, los ataques contra personal médico que proporciona tratamiento vital de emergencia a los heridos, las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas.

“Las manifestaciones pacíficas que presencié en distintas partes de la ciudad terminaron invariablemente con disparos de munición real de las fuerzas de seguridad contra manifestantes pacíficos. Estos disparos temerarios e indiscriminados mataban y herían a menudo a transeúntes, además de a manifestantes”, ha declarado Donatella Rovera.

En el informe, Amnistía Internacional pide una vez más al Consejo de Seguridad que garantice la presencia de una misión de observación de los derechos humanos en el país, ya sea fortaleciendo, ampliando y aumentando la paralizada Misión de Supervisión de las Naciones Unidas en Siria (UNSMIS), cuyo mandato concluye en agosto, o estableciendo otro mecanismo.

La organización reitera el llamamiento que viene haciendo desde hace mucho tiempo de que el Consejo de Seguridad remita la situación de Siria a la fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) e imponga un embargo de armas al país para detener el flujo de armas que llega a manos del gobierno sirio.

Amnistía Internacional quiere que el Consejo de Seguridad congele los bienes del presidente Bachar el Asad y de otras personas que puedan estar implicadas en ordenar o cometer delitos de derecho internacional.

Mientras la crisis de Siria se convierte en un conflicto armado interno, y con los informes cada vez más abundantes de abusos cometidos por la oposición armada, Amnistía Internacional vuelve a pedir una vez más a todos los gobiernos que puedan estar considerando suministrar armas al Ejército Sirio Libre o a otros grupos armados de oposición, que lleven antes a cabo una rigurosa evaluación de riesgos basada en información objetiva, con el fin de garantizar que no existe un riesgo sustancial de que esas armas se utilicen para cometer o facilitar violaciones graves de derechos humanos, incluidos delitos de derecho internacional.

Amnistía Internacional ha podido realizar una investigación independiente y sobre el terreno de las denuncias de violaciones de derechos humanos cometidas en Siria, incluidos Alepo y sus alrededores, y ha llegado a la conclusión de que el gobierno sirio es responsable de violaciones colectivas que constituyen crímenes de lesa humanidad.

“Es manifiestamente patente que el gobierno sirio no tiene intención de poner fin a estos crímenes, no digamos ya investigarlos. De hecho, ha intentado impedir que estos graves abusos cometidos en Alepo y otras partes del país sean objeto de una investigación independiente”, ha manifestado Donatella Rovera.

“Corresponde a la comunidad internacional ofrecer justicia a la población siria y garantizar que los responsables de esos graves delitos y abusos rinden cuentas de sus actos”.

“Sin embargo, hace tan sólo unos días, el Consejo de Seguridad volvió a fallar en el intento de acordar una resolución sobre Siria. No es de extrañar que la parálisis de la comunidad internacional durante los últimos 18 meses haya hecho creer al gobierno sirio que puede seguir cometiendo abusos, incluidos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, impunemente. La situación en Siria debe remitirse a la Corte Penal Internacional sin más demora.

+

Solidaridad Libertaria con la legítima revolución del pueblo sirio

CGT

La Confederación General del Trabajo (CGT) se posiciona del lado de la revolución en Siria. Una revolución de la gente común, de un pueblo, el sirio, que se une para afirmar el derecho a la vida libre, digna, sin humillaciones. Un pueblo compuesto por gentes de distintas procedencias, culturas, creencias, unidos en la lucha por la libertad.

La revolución siria es parte de la oleada revolucionaria, un despertar de millones de personas en Oriente Medio y Norte de África en curso desde hace ya, muchos meses, y que empezó la revuelta y la lucha contra las tiranías, en Túnez, con la muerte de una persona con muchísima dignidad, llama encendida que será siempre recordada en nuestros corazones rojinegros.

CGT denuncia sin paliativos la barbarie del régimen asesino de Basahr al-Assad que reacciona con absoluta brutalidad ante el clamor revolucionario. La feroz represión del dictador y su clan es responsable de la muerte de miles de personas, incluidos cientos de niños y niñas, decenas de miles de heridos y refugiados.

El pueblo sirio desafía la represión, la tortura, las masacres, los bombardeos que el régimen criminal está llevando a cabo continuando con su lucha. Mientras se está produciendo una carnicería, hay una pasividad del mundo. Denunciamos la soledad de la revolución siria así como el silencio y/o la complicidad de tantos estamentos políticos y sociales, pero con igual firmeza nos opondremos a loa afanes imperialistas de las fuerzas de la OTAN y sus Gobiernos títeres, que en caso de intervenir no lo harán para que sea el pueblo sirio quien decida su futuro, sino que lo harán para crear fuerzas que refuercen el servilismo tanto al capitalismo, como a los intereses sionistas.

A su vez denunciamos la ocupación israelí y su actitud colonizadora tanto en Siria como en Palestina así como la implicación de Arabia Saudí, Qatar, los emiratos del Golfo y los sectores más integristas que están utilizando los sentimientos religiosos para atizar la violencia y los enfrentamientos y ampliar su influencia en la zona como están intentando hacer en Túnez, Egipto, Marruecos,..

CGT remarca el carácter mayoritariamente pacífico de la revolución, una revolución que afirma y expresa el derecho de que son los sirios y las sirias a decidir sobre su futuro. Y el derecho de autodefensa de la vida por parte de los y las revolucionarios y revolucionarias.

Así mismo CGT denuncia la desinformación desde ambos lados del espectro político que confluyen en negar por una u otra razón la existencia de una revolución auténtica en Siria, sin dejar opción a la lucha del pueblo sirio para ser ellos quienes decidan qué camino seguir.

En base a nuestra posición frente a esta situación:

La CGT apoya la revolución del pueblo sirio en su afirmación de los derechos de justicia y dignidad. Estos emanan de cada individuo y del derecho inalienable a la vida que ninguna consideración estratégica ni política tiene el derecho de negar o conceder.

Por ello, CGT se compromete a continuar del lado del pueblo, apoyarlo en su duro camino hacia la libertad y a difundir nuestro posicionamiento solidario contra las matanzas en Siria y los vientos de guerra en Oriente Medio que confluyen en ir contra la revolución y sus protagonistas. CGT es partidaria de una sociedad libertaria donde los pueblos busquen los caminos para su emancipación y por lo tanto, como organización sindicalista y anarquista, anclada en la península ibérica, pero con clara vocación internacionalista, debe apoyar sin ambages dicha lucha emancipadora. CGT es consciente de la dificultad de este hecho, pero eso no la apartara del camino de la solidaridad y la fraternidad entre los pueblos oprimidos.

Desde CGT se hace un llamamiento a la militancia, a la sociedad civil de los pueblos del estado español, a las organizaciones afines, a todas las gentes de bien, a todos y todas que compartan estas líneas para que apoyen cualquier muestra de solidaridad que vaya en esta línea de defensa de la revolución y de defensa del derecho inalienable de todo pueblo oprimido que es capaz de luchar por su propia emancipación, sin caer en dogmatismos, manipulaciones y tergiversaciones intencionadas hacia un lado u otro, y, que con esa actitud, olvidan y permiten con su silencio, la terrible represión sufrida, hasta ahora, por los verdaderos protagonistas, el honrado y valeroso pueblo sirio.

… y por otro

Videos de la violencia en Siria: ¿simulación o triste realidad del régimen?

Actualidad Rusia Today

+

Javier Couso: “Medios de Comunicación y Propaganda de Guerra contra Siria”

PCE – Villaverde
+

Siria: la gran impostura

 Eduardo Luque Guerrero – Socialismo 21 / Crónica Popular

…Y para terminar, ¿no será acaso que se está intentando destruir Siria porque este país está considerado como el centro del Islam moderado? Para justificar su propia política de dominación, Occidente prefiere la existencia del Islam extremista que el propio Occidente propicia, alimenta y engorda. Al oponer al mundo occidental (supuestamente cristiano) un mundo de barbudos fanáticos, Occidente puede justificar su propia guerra por el control del petróleo…

Junio del 2012. Informe elevado al Vaticano por el enviado especial del Papa Monseñor PhilippeTournyol du Clos, Archimandrita Griego-Católico para Oriente Medio.

En 1962, el Estado Mayor conjunto y el Pentágono desarrollaron un plan de acción contra Cuba, lo denominaron: «Justificación de la intervención militar estadounidense en Cuba» u operación Northwoods. [1] Consistía, básicamente, en asesinar a ciudadanos de EEUU, preferentemente cubanos, y provocar con ello una «valiosa oleada de indignación en la prensa estadounidense» que justificara la declaración de guerra contra Cuba. Su aplicación fue rechazada por el entonces presidente Kennedy; aunque esa misma premisa ha sido utilizada desde el atentado a las torres gemelas para justificar las guerras de Afganistán e Irak. 

Dentro de las terribles matanzas que se están produciendo en Siria, la penúltima de ellas, el exterminio de la población en Houla es especialmente escalofriante. Más de un centenar de personas asesinadas, muchas de ellas niños y mujeres degollados; decenas de hombres asesinados sumariamente. La matanza se hizo coincidir con la llegada a Damasco del enviado de las NNUU Kofi-Anan. Curiosamente, los grandes titulares contra el gobierno sirio se producen cuando hay un hecho político relevante: pasó con los observadores de la Liga Árabe. Cuando iban a hacer público su informe denunciando, entre otras cosas, la acción militar de la “oposición” fueron acallados por la presidencia de la comisión en manos de Arabia Saudita. Sucedió con la estancia de los observadores de las NNUU; la sucesión de atentados con coche bomba, los propios ataques a los convoyes de los observadores, tuvieron como finalidad conseguir que estos se llevaran una imagen distorsionada del país. Cada matanza que sucedía era achacada al gobierno sirio, el menos interesado políticamente puesto que sólo beneficiaba a la oposición. 

Tres versiones diferentes de la oposición sobre la matanza de Houla

Los “medios” occidentales al unísono siempre señalan un único culpable: el presidente Al-Assad. En la matanza de Houla la oposición ha presentado hasta tres versiones diferentes, a saber: primero se afirmó que la población había sido masacrada por efectos de bombardeos aéreos y las cadenas de TV (entre ellos los canales españoles y catalanes) emitieron imágenes descontextualizadas de aviones bombardeando. Cuando los inspectores de la ONU en misión de observación alcanzaron la aldea, pudieron comprobar que la mortandad se había producido de otra forma. La población, en realidad, fue expulsada de varias aldeas cuando el ejército perdió el control sobre las mismas tras un duro ataque y fue concentrada por el Ejército Sirio Libre en el lugar de la matanza. Rápidamente, los medios cambiaron el guión, ahora fue el ejército sirio. Cuando demostraron los observadores que no se podía atribuir a éste la masacre, los medios cambiaron por tercera vez y afirmaron que habían sido las milicias “pro-gubernamentales”. 

Días más tarde, el diario alemán “Frankfurter Allgemeine Zeitung”, nada afín, por cierto, al gobierno sirio, en su edición del 8 de junio del 2012 señalaba inequívocamente al Ejército Sirio libre y a fuerzas de la propia OTAN de haber perpetrado la matanza; en paralelo, las investigaciones del afamado periodista ruso Marat Musin,recogían testimonios directos de los supervivientes que señalaban a la oposición armada como la gran responsable. Las declaraciones son escalofriantes. La primera familia masacrada, casi treinta personas, eran culpables de que uno de sus miembros era un parlamentario recién escogido. Otra familia fue acribillada porque un menor lucía un brazalete con los colores de la bandera Siria…. 

Informe del enviado especial del Vaticano

Nuevas voces se alzan contra la distorsión de la realidad: en el mes de mayo, el enviado especial del Vaticano para Oriente Medio visitaba durante semanas las regiones azotadas por la guerra. Su informe, con el conjunto de entrevistas a supervivientes y ciudadanos de una u otra religión y elevado al Vaticano denuncia la impostura mediática que se está produciendo y el apoyo de la población, que quiere y espera reformas, pero que no desea la caída de Al-Assad. El documento es de tal claridad que no ha sido recogido por ningún medio de comunicación occidental. [2] 

Para añadir más argumentos a este hecho cabe recordar las declaraciones del portavoz del Secretario General de la ONU para Siria, el señor Martin Nesirky, quién declaraba que, según los informes publicados por los observadores de la Organización de las Naciones Unidas, la oposición armada siria dispara contra civiles inocentes atendidos en hospitales y casas de salud;en ocasiones, no duda en abrir fuego desde los propios hospitales contra los civiles, para provocar la intervención militar. 

La diplomacia occidental aprovechó las oleadas de indignación orquestadas y, antes de poner en marcha ninguna investigación, los gobiernos europeos llamaron a consultas a sus embajadores y liberaron más dotaciones económicas a los resistentes. Los gobiernos occidentales están aumentando el ritmo de la contratación de mercenarios en diversos países e, incluso, la de suicidas que, por importantes sumas de dinero para sus familias, se inmolan, asesinando al mayor número de civiles posibles (fuentes de la inteligencia israelí calculan que el costo de un suicida es de unos 50.000$) La matanza de Houla arrastra, pues, el tufo inconfundible de la operación Northwoods. 

La implicación directa de la OTAN en la guerra civil Siria es evidente.Ya han muerto los primeros mercenarios españoles que luchan con las brigadas yihadistas opuestas al gobierno. Para antiguos legionarios y ex miembros del ejército español, sueldos de 6.000 a 8.000 € al mes son una buena tentación. Así, la financiación de grupos de asesinos a sueldo desde el principio se ha incrementado; la venta de armamento cada vez más sofisticado también.Francia ha reconocido oficialmente que vende material militar a la oposición.La utilización de satélites, aviones no tripulados e, incluso, cazas de la OTAN violando el espacio aéreo del país son una constante desde el comienzo del conflicto hace 14 meses. La OTAN sigue contemplando una intervención militar.La arrogancia imperial de la política de la señora Clynton está tensando las relaciones con Rusia y China de forma extraordinaria. La detención en el Mar del Norte, en la primera semana de julio, de un barco ruso cargada de suministros para la base naval de Latakia en la costa siria, es un hecho que recuerda la crisis de los misiles cubana. Tanto China como, especialmente, Rusia están desarrollando un intensísimo esfuerzo diplomático que evite la agudización del conflicto tal y como parece desear el Imperio y la OTAN. 

Frente a la arrogancia occidental, la respuesta del ejército sirio abatiendo un caza turco que había violado su espacio aéreo, ha provocado un auténtico desconcierto en el Cuartel General de la Alianza  Atlántica. El gobierno de  Al-Assad ha demostrado su determinación para defender su país de la agresión exterior. La declaración posterior del presidente de que su país estaba en guerra va en la misma dirección. Porque es de eso de lo que estamos hablando: Siria está sufriendo una invasión exterior. 

La dimensión internacional de un conflicto

El apoyo de Rusia como decimos es firme. Lo demuestra el lanzamiento de dos mísiles balísticos de última generación (diez cabezas nucleares por misil, con un alcance de 12000 Km y con un error de impacto de menos de 60 cm) que sobrevolaron Israel, Jordania, el Líbano y Turquía; un claro aviso de las consecuencias que tendría una intervención occidental directa y demuestran la dimensión internacional de un conflicto, que es el prolegómeno necesario al ataque Israelí-estadounidense a Irán. La guerra abierta contra Siria, de producirse, evolucionaría rápidamente a otra más generalizada que abarcaría desde el Mediterráneo Oriental hasta Asia Central.

No debemos ignorar las implicaciones geo-estratégicas que se ocultan tras el hostigamiento al único país laico de Oriente Medio. El descubrimiento de importantes campos de petróleo en el este del país, de grandes bolsas de gas en la costa mediterránea y el deseo de Occidente de dar salida al petróleo de Arabia Saudita por territorio sirio es una de los argumentos base del conflicto. En la partida se juega no sólo la estabilidad del país y el fin de las masacres sino también la reconfiguración de un espacio estratégico vital para las potencias emergentes y para un Imperio que declina. 

El gobierno de Al-Assad ha sido el único que ha hecho propuestas políticas reales: la convocatoria de elecciones municipales, el Referéndum constitucional, las elecciones  legislativas y finalmente la inclusión de representantes de la oposición en el gobierno buscan una salida política. Igualmente, el pasado 27 de marzo el gobierno Sirio aceptó los 6 puntos del plan de paz de Kofi Annan y elecciones parlamentarias a finales del 2013 sin la participación del presidente Al-Assad. La oposición no desea ninguna salida política; sigue  reivindicando la destitución del gobierno. La propuesta de Kofi Anan encuentra enormes dificultades. El 16 de junio, los enviados de la ONU abandonaron el trabajo de campo después de sufrir varios atentados que acabaron con la vida de militares que les servían de protección. Los atentados fueron reivindicados por Al-Qaeda, una de las 100 organizaciones militares de mercenarios que luchan contra el gobierno sirio. Cada propuesta política por parte de Rusia y el gobierno sirio es respondida por la oposición con una nueva masacre. 

Una nueva mesa de “diálogo” se ha abierto. El Grupo de Acción para Siria lo forman Rusia, China, EEUU, Turquía, la UE, la Liga Árabe, el Reino Unido. Como en los procesos neocoloniales de principio de siglo XIX, no es necesario pedir opinión a los sirios. El grupo ha acordado promover la existencia de un gobierno de transición con representantes del gobierno actual y de la oposición no militar. De todas formas, la reunión evidencia un doble fracaso estratégico para Occidente; no se contempla la destitución del presidente Assad ni la supeditación del país a los intereses occidentales, y se mantiene la unidad política siria frente al proyecto de “iraquización” que promueve el Departamento de Estado. 

El pasado 27 de junio, la “resistencia democrática” perpetraba una nueva acción terrorista en Damasco: periodistas sirios y agentes del orden eran asesinados en los locales de la Al-Ikhbariya TV, en un ataque auspiciado por la decisión de la UE de imponer sanciones contra el Organismo de la Radio y la Televisión siria. EEUU señaló también los objetivos al incluir en sus listas negras a las TV y los medios tanto escritos como audiovisuales que dieran algún tipo de información diferenciada. Con su habitual cinismo, ni Reporteros sin Frontera (RSF) que sigue calificando al Ejército sirio Libre como autor de una «sublevación prodemocrática», ni France 24, auténtico ariete a favor de la intervención francesa,ni El País, ni El Mundo, ni Público, ni otros medios de “izquierdas” repiten otra cosa que no sea la versión oficial de la OTAN. 

Manipulación mediática

La manipulación mediática que estamos viviendo es tal que el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, ha incluido de forma prioritaria en el protocolo de propuestas el fin del acoso mediático a Siria. Facebook se ha convertido en un medio importante para marcar los objetivos a asesinar por parte de la “oposición democrática”. A través de este medio se envían direcciones, fotos de los objetivos y las familias que han de ser eliminadas por su apoyo al gobierno. En la matanza de Houla las primeras decenas de muertos habían sido denunciados en Facebook como familiares del Secretario del Parlamento sirio. Hillary Clinton ha manifestado su apoyo al papel de Facebook en los cambios de régimen de la llamada «primavera árabe». 

Las redes sociales son utilizadas como elementos clave de la  propaganda del imperialismo; es algo sobre lo que habría de reflexionar la izquierda que, en ocasiones, de forma bastante simplista habla de la libertad de las redes sociales e internet.El Ejército Sirio libre y los medios occidentales justifican y amparan la campaña bajo el argumento de ser “favorables al régimen”. Se abre así la espita para asesinar a cualquier persona que defienda al gobierno nacional. El fundador de la red social, Mark Zuckerberg, participó en el 2011 en el grupo Bilderberg un club exclusivo de la OTAN, supervisando también la campaña a favor del presidente de  Israel en los últimos meses. 

La pregunta que cabe hacerse es si tiene derecho a defenderse un país y un gobierno si es atacado por fuerzas extranjeras. La declaración pública del presidente Al-Assad de que el país está en guerra, no es sino el reconocimiento de una realidad. La victoria militar contra el gobierno sirio, al menos de momento, se antoja imposible. A pesar de la capacidad armamentística de la  oposición no han sido capaces de ocupar y controlar un terreno de forma estable. El gobierno cuenta con una enorme base social que lo sostiene y ha conseguido nuclear la oposición interna en torno al presidente. La oposición militar sólo ofrece como solución, la formación de un estado islámico y el “exterminio” de los herejes. La práctica de la degollación de la población civil es para los fanáticos yihadistas una forma de ofrenda a Alà. 

El final de la pasada cumbre del G-20 no representó ningún avance en el cuadro sirio. El presidente Barack Obama, presionado por las urgencias electorales – las presidenciales son en Noviembre -, no está dispuesto a dar marcha atrás [3] aunque bajo la mesa busque algún tipo de salida. El órdago se hace cada vez más grande. En este momento sólo separa la orden de intervención directa en Siria e Irán el cálculo de rentabilidad electoral: si Obama cree que la reelección está comprometida permitirá el ataque Israelí a Siria e Irán. 

El laberinto de la Izquierda

Qué diría la izquierda, si organizaciones de mercenarios actuaran como fuerzas de invasión con apoyo de organizaciones criminales como la OTAN, atacando a un país y un régimen legitimado internacionalmente, que promueve cambios sociales y políticos, el único país laico de Oriente Medio, donde los derechos de la mujer y el hombre son similares, donde conviven multitud de religiones sin aparentes conflictos, capaz de acoger a casi 3 millones de refugiados entre Palestinos, Libaneses e Iraquíes provocados por las sucesivas guerras en la zona? 

Seguramente la izquierda evocaría a la Republica española del 36, cuando la sublevación de sectores sociales de extrema derecha, con apoyo del ejército y la inestimable ayuda de Hitler y Mussolini ensangrentó durante 3 años a nuestro país. ¿Quién negaría el derecho a la autodefensa a la República Española, aunque cometiera errores en plena guerra civil? Igual que 1936 la gran prensa Inglesa, americana e, incluso, francesa, acusaba a los republicanos de cometer multitud de tropelías hoy acusa al gobierno sirio. A diferencia de entonces, la izquierda permanece muda y sorda, o bien toma partido por la oposición Otanista, en un claro ejemplo de aceptación de lo “políticamente correcto”. 

En 1936 las bombas incendiarias machacaban Madrid o Guernika, hoy las bombas puestas en los lugares de  mayor tránsito de personas en los parques, en hospitales, escuelas  o camino de la Universidad en Damasco o Aleppo, no conmueven para nada a esa izquierda que como mucho, dice cerrar los ojos a una realidad que no quiere abordar, que apoya el cartel de la manifestación pero no el comunicado, mientras la otra, la instalada en el gobierno autonómico, apuesta por la intervención en pasillos “humanitarios”. Se echan en falta también los defensores de esa “primavera Siria” que parece que sólo existe en su propia fantasía. ¿Alguien puede creer en una “primavera libre” financiada, dirigida y orquestada por la OTAN, por los gobiernos fascistas y teocráticos de Arabia Saudita o Qatar, donde aún se castiga con la hoguera a las brujas y con la lapidación a las adúlteras? Porque estos son los adalides de esta “revolución” al igual que lo fueron de la Revolución libia. De esa misma izquierda aún estamos esperando que condenen los mortales bombardeos sobre los Guernikas Libios. 
Notas

[1] Este plan de alto secreto fue desclasificado en el 2001 y se puede consulta fácilmente en:gwu.edu/~nsarchiv/news/20010430/doc1.pdf

[2] El autor del informe es Monseñor Tournyol du clos, Archimandrita perteneciente al Patriarcado de Antioquía y de todo el Oriente, de Jerusalén y de Alejandría El documento fue traducido por la red voltarie y reconocido como tal por la agencia Fides (vocera del Vaticano) el 04/06/2012.

[3] «Obama: Rusia y China no apoyan derrocamiento de Al-Asad », Red Voltaire , 20 de junio de 2012,www.voltairenet.org/a174702

+

¿Qué pasa en Siria?

Dalia González Delgado – Gramma

Qué pasa en Siria, y sobre todo, qué pasará en los próximos días, son preocupaciones de gran parte de la comunidad internacional.

Los debates recientes en el Consejo de Seguridad de la ONU fueron un avance, mostraron posiciones. Estados Unidos, la Unión Europea y la Liga Árabe piden un cambio de régimen (palabra mágica solo utilizada, curiosamente, para referirse a los países que no se someten al designio imperial).

El plan es el siguiente: establecer apresuradamente un consejo de transición como único representante del pueblo sirio, sin considerar si tiene verdadero apoyo dentro de ese país; introducir insurgentes armados desde Estados vecinos; imponer sanciones; montar una campaña mediática para denigrar cualquier esfuerzo sirio de reforma; tratar de instigar divisiones dentro del ejército y de la elite; y el presidente Bashar al Assad terminará por caer.

Quieren repetir el guion libio, pero el escenario es otro. Esta vez, con una posición más firme, Rusia y China sí vetaron la resolución contra Damasco. Además, en Siria hay un ejército muy fuerte y una población con un sentimiento nacional muy arraigado.

Las manifestaciones populares que se iniciaron en ese país se produjeron por problemas internos. Las estructuras de seguridad cometieron excesos. El propio Gobierno lo ha reconocido y está tratando de enmendar sus errores. Un ejemplo de esto es la amnistía para los presos. Pero lamentablemente, como explica el investigador cubano Ernesto Gómez Abascal, parte de la justa oposición fue secuestrada por intereses extranjeros.

¿Por qué Siria? Las guerras en Oriente Medio han perseguido fines económicos, pero esta explicación por sí sola sería demasiado simplista.

Para los analistas está claro que la imposición en Siria de un poder servil a las potencias occidentales significaría una puñalada por la espalda contra el movimiento popular de Líbano y contra la resistencia palestina. Hasan Nasrallah, líder de Hezbollah (principal fuerza militar libanesa que luchó contra la invasión de Israel en el 2006) lo denunció a comienzos de diciembre: “Lo que quieren no son reformas políticas ni la lucha contra la corrupción, sino un régimen de traición árabe que se entregue a Estados Unidos e Israel”.

Abascal coincide con esta opinión: “La guerra contra Siria persigue claros objetivos políticos y geoestratégicos, pues este país, desde hace tiempo, forma parte del eje antimperialista compuesto por Irán; el poder de Hezbollah y las fuerzas patrióticas en Líbano”.

“Quieren imponer en Damasco un Gobierno títere para después acometerla contra Líbano y finalmente, en condiciones de mayor aislamiento regional, lanzarse contra Irán”.

Un gobierno prooccidental en Siria debilitaría también la influencia de Rusia, “que no podría continuar disponiendo de las facilidades que ahora tiene su flota de guerra en el Puerto de Tartús, única base de atraque y abastecimiento de sus barcos en el Mediterráneo”, explica Abascal.

Ya es costumbre la injerencia de Estados Unidos y el respaldo de la Alianza Atlántica, pero ¿y la Liga Árabe?

Primero es necesario personalizar. Esta organización está en las manos de las seis monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), especialmente Arabia Saudita y Catar.

Ya la primera dijo que reconocería al autoproclamado Consejo Nacional Sirio (CNS) como “representante oficial” del pueblo sirio, según declaraciones del ministro de Exteriores saudí, príncipe Saud al-Faisal. Y el rey Abdullah ha dejado muy claras sus intenciones: “Nada debilitaría más a Irán que la pérdida de Siria”.

Asimismo, en el periódico The Times del Reino Unido han aparecido informaciones de que Arabia Saudita y Catar empezarán a financiar al CNS, organización que, por cierto, nació en Turquía, único miembro islámico de la OTAN. Desde las fronteras turcas, además, se han infiltrado grupos armados de lo que califican como “Ejército Libre de Siria”.

No nos engañemos, el eje OTAN/CCG + Israel no trata de ayudar, pues la solución nunca puede ser una intervención extranjera; ni una agresión armada, ni la aplicación de sanciones que en definitiva afectan al pueblo sirio.

Los problemas de ese país los debe resolver su propio pueblo. Incluso los opositores legítimos al Gobierno así lo reconocen. Kadri Jamil, presidente del Partido de la Voluntad Popular, plantea que “la solución es la formación de un Gobierno de unidad nacional, sin injerencias, con la implicación de los partidos políticos existentes y los próximos a crearse. Pero la participación del Consejo Nacional Sirio es imposible. Ellos no tienen ninguna representación en el país. Está compuesto por extranjeros que nada tienen que ver con nosotros”.

“La oposición que está operando desde fuera no es nacionalista. Responde a intereses occidentales que quieren influir en el país. Las interferencias extranjeras no solucionarán los problemas internos”.